La innovación es natural.

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Por Iván Ramos

Los humanos somos tercos, obstinados. Luchamos contra la naturaleza, nuestra naturaleza. No queremos ser salvajes, bárbaros. Mientras más sofisticación pensamos que estamos en el camino correcto.

Desde luego, esa obstinación, en algunos casos, nos ha ayudado a sobrevivir, es como hemos prevalecido. Pero ello ha tenido su precio y lo sabemos: contaminación, devastación, hambruna y hasta genocidios. El ego nos destruye.

Es evidente que la búsqueda de nuestro confort (transportación con energías no renovables, producción no sustentable de alimentos, desaprovechamiento de desechos y residuos, etcétera) nos ha llevado muy lejos y se está tornando en nuestra contra. Cada vez es más incómodo respirar, tener buenos alimentos o poder manejar nuestros residuos y desechos.

Si la evolución de la humanidad es una iteración, debemos estar cerca de una gran innovación. Partiendo de ahí, es posible localizar nuevos modelos económicos que nos puedan sacar de nuestra zona de confort, enfrentarnos a nuestra realidad y saber que en realidad el planeta, su naturaleza, es la que manda.

Antes de pasar a ellos, quisiera retomar el concepto de innovación desde el cual estoy hablando. La innovación es un tipo de management que integra conocimientos ya existentes (estrategia, tecnología, administración de talento o teoría organizativa, marketing, entre otros) para generar una visión holística de la empresa o hasta comunidades y países, lo que permite mayor adaptación al cambio y fluidez. Si lo comparamos con un sistema de la naturaleza, como un árbol donde cada una de sus partes depende de la otra, la humanidad por fin estamos dándonos cuenta de que estamos conectados. Para profundizar más sobre esta postura de la innovación, recomiendo conocer Innovación 6.0 de Xavier Ferrás.

Los modelos que podemos encontrar que plantean, desde mi opinión, soluciones realmente sostenibles con el planeta y nuestra economía son:

  • Biomimicry. Innovación a través de la emulación de patrones de la naturaleza, desde luego planteando soluciones sustentables, bien adaptadas a la vida en el planeta. La idea es que la naturaleza ya ha resuelto nuestros problemas. “¡Hey, humano! Los errores son fósiles, por eso ya los enterré, las soluciones te rodean.” Aquí una revista que expone soluciones en base a biomimicry. Para un poco más de información sobre el tema, aquí está un texto introductorio.
  • Capitalismo consciente. Tal vez el más veterano de los modelos que buscan la sustentabilidad. Básicamente es un capitalismo que tiene presente que no se trata sólo de hacer dinero, sino que también hay que ser justos con todos los grupos de interés, colaborando y creando valor.
  • La economía azul. No existen desechos, todo es aprovechable y por lo tanto seguir circulando en la economía para generar valor a las personas y al planeta. Definitivamente, hasta ahora, la mayor expresión de la sustentabilidad. Aquí los principios de la economía azul y aquí casos en donde se ha aplicado.

Veo en estos modelos la gran posibilidad de no sólo quedarnos en innovaciones “startups” centradas en un retorno de inversión rápido, sino solucionar grandes problemas de forma sostenible. Aún hay mucho que aprender de ellos.

Y la respuesta al parecer está no sólo en nosotros y nuestra subjetividad, sino en lo Real, en lo que nos falta por significar, en la naturaleza y sus leyes. La innovación debe ser natural.

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