El hombre, la mujer y el cambio social.

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Por Nancy Marcos

@nannmar

 

¨Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio¨

— Octavio Paz

 

¨Antes de que podamos perdonarnos unos a otros, tenemos que entendernos¨

—  Emma Goldman

 

Antes de soñar con una nueva sociedad dónde la gente se interesa activamente la una por la otra y se percibe como igual, primero debemos entender su base, constituida por el hombre, la mujer y la relación entre sus roles.

 

Como seres humanos, existimos y somos siempre en relación a otros, formamos una identidad en referencia a nuestros padres y nuestro entorno más cercano, lo mismo pasa con la construcción social. Durante mucho tiempo la visión masculina dominante ha establecido las estructuras y las bases de convivencia. A pesar de esto, es el rol femenino el que ha sufrido los cambios mas profundos de las últimas décadas.

 

Hoy, incluso en países en desarrollo, vemos una mujer mas empoderada que va ganando terreno en el ámbito laboral y político. Sin embargo, al re-definir el lugar de la mujer, ¿qué  sucede con el rol masculino? Por su parte, el hombre ha mantenido una postura pasiva en este proceso de cambio. ha esperado que las cosas le sucedan y hoy se habla, como lo menciona el economista argentino José Cané, de una masculinidad en crisis:

 

“Hoy las mujeres tienen y hacen todo lo característico a ellas… y todo lo característico de los hombres también: son madres y esposas y también jefas y líderes. En paralelo, el rol del hombre perdió su sustento”

 

Es necesario y es momento de re-definir la masculinidad para que se logre avanzar al siguiente paradigma social.

 

Liberando al “nuevo hombre”, construyendo la nueva sociedad

Hablar del nuevo masculino, menos “todopoderoso” y más sensible, no es fácil. Genera cierto miedo pensar cómo se vivirán temas tan importantes como la nueva paternidad, la nueva sexualidad, etc. Pero, no ha sido sólo culpa del hombre el haberse quedado rezagado en este camino. El problema principal es que hemos sido, como sociedad, incapaces de integrarlo en el discurso de los nuevos roles sociales de una forma pro-positiva, constructiva y acción-able. En ese sentido, es necesario también entender el proceso de cambio:

 

– La consciencia: Es la etapa dónde como sociedad nos damos cuenta que este cambio es necesario, lo consideramos/aceptamos como realidad factible

 

– El ¨resignificar¨: Se refiere a dotar de nuevos significados y relaciones mentales al concepto social del hombre

 

– La cultura: Habla de la curva de aceptación social del nuevo paradigma

 

– La estructura: Cambiar las reglas desde las figuras de poder, poner reglas que soporten este nuevo esquema

 

Será necesario, también, empezar a dotar de espacios de expresión al “nuevo” hombre, dejarlo vivir, experimentar y sobretodo acabar de definir su nueva interacción social. Con una mujer ya empoderada y un hombre que está redefiniendo su nuevo rol es emocionante pensar en lo que viene para la sociedad.

 

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